En el municipio San Casimiro, estado Aragua, se realizó el XVII Encuentro Nacional de Burras y Burriquitas, un evento que reunió a más de 1,200 participantes provenientes de todo el país. La celebración fue un tributo a la rica tradición cultural que ha caracterizado a esta región durante 57 años.
El evento comenzó con una noche cultural, en la que se recibieron las delegaciones que llegaban al municipio, y culminó con un desfile y una sesión solemne, durante la cual el ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas, fue el orador de orden y destacó la importancia de esta manifestación cultural. “Esta es una maravillosa expresión cultural que se celebra en toda Venezuela”, enfatizó, resaltando el valor patrimonial de este baile tradicional.
Uno de los momentos más significativos de la celebración fue el homenaje a Elpidio Boullón, una figura clave en la preservación y promoción de la tradición de las burriquitas. El ministro Villegas declaró a este célebre artista con su burra “Portador Patrimonial de la Nación”, un reconocimiento que refleja el compromiso y la dedicación de Boullón a esta herencia cultural.
“La historia de la Burriquita es un tanto compleja, porque cada bailador lleva la historia a su tierra de origen”, explicó Julieta Boullón, coordinadora de la Fundación de Cultura Educativa “Bernabé Boullón”, destacando la diversidad y riqueza cultural que caracteriza a este baile. Esta tradición, que se originó en costumbres españolas y fue adaptada con el peculiar “sazón” venezolano, es una de las manifestaciones culturales más nutridas y diversas del país.
Durante el evento, el Consejo Legislativo de Aragua también otorgó la “Burriquita de Oro” a los mejores bailadores, un galardón que reconoce su talento y trayectoria en la preservación de esta tradición. Este premio es un testimonio del apoyo institucional a la cultura y la identidad local.
En palabras de Julieta Boullón, “el pueblo se ha empoderado en una fiesta”, lo que refleja cómo la comunidad de San Casimiro se une cada año para celebrar y honrar su patrimonio cultural. Este encuentro nacional es un ejemplo vivo de cómo la cultura puede unir y enriquecer a una sociedad, y su continuación es un legado que se transmite de generación en generación.

